Allí donde el rojo lo cubría todo
Sus ojos eran ríos azules
y una constante lluvia no los dejaba en paz.
y una constante lluvia no los dejaba en paz.
Nunca faltará, sin embargo, una mano que corra las nubes
y permita al sol salir.
Han
desaparecido tantas cosas
Que ya nada
desaparecerá
De lo que
es digno de vivir.
Te ayudo a
saltar los cercos
A no seguir
los senderos
A mantener
nuestros sueños.
Esteban Corral
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